La estructura del texto informativo “causa-efecto” y su aprendizaje -4-

 

 

Esquema de estructura de texto con relación Causa-Efecto

Esquema de estructura de texto con relación Causa-Efecto

1.- El significado de los organizadores gráficos

Como ya hemos planteado en anteriores entradas los organizadores gráficos son instrumentos útiles para aprender a resumir. Su uso habitual proporciona al lector conocimiento metacognitivo sobre la tarea, ayudándole a reflexionar sobre la estructura interna del texto, y a elaborar una representación del mismo (una representación de base textual, en términos de la teoría de Kintsch (1996). Pero simultáneamente, a la vez que el estudiante obtiene ese nivel de representación textual, la comprensión se completa con un segundo nivel de representación interna facilitadora de la capacidad de resumir textos, que se engendra cuando dos categorías de conocimientos que el lector maneja entran en contacto, y se fusionan o integran:

  • Los conocimientos previos que el lector ha sido capaz de acumular en su memoria de largo plazo sobre el contenido de la lectura.
  • Y aquellos que ha generado a partir de la referida representación de base textual.

Esa integración de conocimientos la “expresan” los lectores mediante las inferencias, deducciones o conexiones que son capaces de plantear entre el texto y sus ideas previas.

Como criterio pedagógico, para trabajar los organizadores gráficos, nunca éstos deben entregarse al alumno para que los complete, si antes no se ha llevado a cabo un proceso de transferencia de la responsabilidad en el manejo del mismo desde el docente al alumno. Ese proceso debe incluir una fase inicial de modelado previo por parte del docente, mostrando cómo él es capaz de construirlo a partir de un texto corto elegido previamente; una siguiente, en la que los alumnos deben compartir en trabajo en equipo lo que han aprendido; y una última en la que el lector individualmente muestre su autonomía e independencia en el manejo y autoevaluación en el uso de estos instrumentos de representación del texto.

2.- Cómo trabajar textos expositivos de estructura causa-efecto, o efecto-causa.

En esta entrada reflexionaremos sobre la práctica del resumen con textos expositivos construidos a partir de una secuencia de relación causa-efecto, o efecto-causa.

En estos textos esa secuencia se da entre ideas o hechos, en donde unos representan la causa o el origen de algo, y otros son el resultado o el efecto.

¿Qué textos se conforman con esta secuencia?

Para ejemplificar, se pueden elegir textos de Ciencias Naturales o Geografía como: los efectos de las mareas, las consecuencias del tabaco, la crisis económica y sus efectos en la población rural, textos de naturaleza histórica o científica en los que se presentan hechos o datos que han generado una situación, o que hayan iniciado un proceso concreto, etc.

Ocurre que hay veces que algunos de los textos pueden comenzar presentando primero el efecto y presentar después la causa, mientras que en otras ocasiones esto sucede a la inversa. Por tanto, es importante señalar y advertir a los estudiantes la doble secuencia que estos textos pueden presentar.

Importante: Esa doble secuencia la expresamos en el organizador gráfico con una flecha bidireccional.

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A diferencia de los textos expositivos “en cadena” de la entrada del día 4 de junio, en donde su estructura textual se representaba con una flecha unidireccional en su específico organizador, ahora los alumnos se servirán de la flecha bidireccional para adquirir el conocimiento de que esta nueva estructura textual se puede explicar en base a una doble relación de hechos o ideas: o bien se exponen causas a las que siguen los efectos oportunos; o alternativamente, primero se sitúan los efectos y después el texto nos muestra las causas que los originan. Cuando ese conocimiento se logra, los lectores acostumbran a razonar que las causas y los efectos son interdependientes, unas y otros se explican se justifican, dependen entre sí.

¿Qué pistas textuales deben conocer los lectores en este tipo de textos?

Otro conocimiento a desarrollar en los lectores es la existencia de determinadas pistas textuales en estos textos expositivos. Pueden ser palabras o grupo de ellas como: motivo, razón, causa, consecuencia, explicación, provocado; expresiones que comunican causa como: debido a, se debe a…, lo causa, está provocado, ya que, como consecuencia, la consecuencia… por este motivo, por ello, puesto que, así que, por esto, etc.; u otras que expresan consecuencia como: por tanto, de ahí que, por consiguiente, en consecuencia.

 

Pistas textuales causa-efecto

¿Cuáles son las fases a seguir para trabajar el resumen de estos textos desde un enfoque metacognitivo?

En la entrada del 13 de abril, planteábamos 3 fases para llevar a cabo una transferencia gradual en el conocimiento y regulación del proceso de aprendizaje de la estrategia para resumir textos expositivos:

  • En un primer momento es el docente quien, a través de la actividad de reflexión en voz alta, y durante el tiempo que considere necesario, asume tareas de modelado en el manejo de esta estrategia, con diferentes textos.
  • Posteriormente, con la supervisión y guía del docente, los lectores aplican en la práctica el cómo y cuándo utilizarla, en un contexto de trabajo cooperativo.
  • Finalmente, de un modo progresivo, los estudiantes asumen individualmente la responsabilidad en el manejo de esta estrategia (Calero, 2011):

1ª Fase:

En primer lugar, es necesario que el maestro elija un texto corto y sencillo para leer a los alumnos.

Mientras lee, reflexionando en voz alta, el docente explotará pedagógicamente el conocimiento de los recursos lingüísticos (pistas textuales citadas más arriba), subrayándolas y reflejándolos en la plantilla de la figura 1. En esa reflexión señalará el por qué estos textos las incluyen:…introducen, o nos alertan, de las causas y consecuencias de un hecho o un fenómeno específico;… enlazan o vinculan, los motivos que explican un determinado fenómeno, o las consecuencias que provocan un hecho o una situación concreta, etc.

También se servirá de la citada plantilla (figura 1), para ir señalando y anotando en la pizarra:

  • El orden de presentación que se sigue en el texto elegido (bien causa-efecto, o efecto-causa)
  • Los nexos o pistas textuales que introducen las diversas situaciones causa-efecto, o efecto-causa.
  • Las causas que expone el autor del texto para explicar los efectos oportunos.

Posteriormente, irá completando el organizador gráfico, indicando las causas-efectos correspondientes, concluyendo con un breve resumen personal del texto, que tenga en cuenta lo escrito en dicho organizador.

2ª Fase:

El docente ahora elegirá tantos textos cortos como grupos de trabajo se formen en el aula. Cada grupo de alumnos dispondrá de la plantilla de la figura 1 y nombrará un representante, para trabajar con las siguientes normas:

  • Leer el texto en su totalidad.
  • Descubrir y anotar en la citada plantilla (figura 1) las pistas textuales de carácter causa-efecto, o efecto-causa, que el texto incluya.
  • Completar un organizador gráfico como el de la figura 2, con tantos rectángulos como se decidan, entre los que se dibujen las flechas bidireccionales.
  • Decidir un resumen del texto que incluya opiniones personales sobre el texto leído, y exponerlo al resto de la clase.

3ª Fase:

En esta última fase de carácter individual, el estudiante reflexiona sobre cómo ha manejado esta estrategia del resumen con este tipo de textos.

Esta reflexión sobre sus destrezas para resumir suponen para el lector un paso importante en su desarrollo metacognitivo, dado que se sumerge en tareas de control y regulación del conocimiento que ha adquirido durante las dos fases anteriores.

Se sugiere dos actividades:

En la primera, el alumno lleva a cabo el resumen de un texto elegido por él mismo, utilizando el organizador gráfico de la figura 3 (decidiendo los rectángulos que crea convenientes):

En la segunda actividad, el lector autoevalúa su competencia al utilizar esta estrategia del resumen (figura 4).

Andrés Calero

-Calero, A. (2011) Cómo mejorar la comprensión lectora. Estrategias para lograr lectores competentes. Wolters Kluwer. Madrid.

-Kintsch, W. (1996), “El rol del conocimiento en la comprensión del discurso: un modelo de construcción-integración”, en K. Goodmany W. Kintsch, Textos en contexto 2. Los procesos de lectura y escritura. Kapeluz. Buenos Aires,

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