“Las palabras que leemos significan”

Imagen insertada con autorización de depositphotos.com

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¡Es el momento de empezar a leer! Cuando esta actividad comienza, en muchas aulas de Educación Primaria es frecuente observar que bastantes alumnos se dan a ella sin una idea clara de que “las palabras y las frases que leen significan”.

Sin embargo, se trata del primer conocimiento metacognitivo relacionado con la tarea, en el que deben ser instruidos los lectores de esta etapa educativa desde el primer curso, por lo que es inexcusable habituarles a detener la lectura para “pensar si están comprendiendo”, sobre todo cuando la coherencia del significado del texto se haya perdido.

Esta estrategia representa una conducta lectora precursora de otras, que facilita la supervisión y el control de la comprensión para, en su caso, poder recurrir a aquellas otras estrategias que regulan el significado. Por esta razón,en cualquier plan de instrucción en estrategias de comprensión lectora debe trabajarse inicialmente, y en relación con otras que conlleven tareas en las que el objetivo es restaurar el significado del texto, como puede ser el caso de la estrategia que enseña a los estudiantes a clarificar el significado. 

Nos preocupa el hecho de que, como producto de metodologías tradicionales que han primado la exactitud y la velocidad lectora sobre la comprensión, se hayan creado generaciones de “lectores de palabras” expertos en decodificación, que acostumbran a poner en juego un bajo nivel de pensamiento estratégico asociado al significado del texto que leen, y que no han llegado a entender que leer implica pensar sobre lo que se lee, y “tratar de entender” lo que se lee.

El excesivo empeño en conductas de decodificación y de velocidad al leer de muchos alumnos, les ha ido apartando paulatinamente del significado del texto, desconociendo u olvidando la existencia de procesos de pensamiento estratégico para comprender, y lo que es más alarmante, de iniciativa propia para utilizarlos. Como consecuencia, damos gran importancia a esta conducta lectora básica, matriz y recurrente (Calero, en prensa), porque a ella deben acudir los estudiantes siempre que vayan a  poner en juego la mayor parte de las habituales estrategias de comprensión lectora a enseñar en las aulas, como: conectar el nuevo conocimiento del texto con la información previa de la que disponen, visualizar, elaborar inferencias, cuestionarse sobre aspectos del texto que no han entendido, confirmar o plantease nuevas predicciones, determinar qué es lo importante en el texto, o sintetizar la nueva información.

A. Calero

Calero, A, (en prensa). Cómo mejorar la comprensión lectora. Estrategias para lograr lectores competentes.

 

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