La estrategia “reflexionar en voz alta” y los procesos estratégicos de comprensión lectora.

La estrategia “reflexionar en voz alta” y los procesos estratégicos de comprensión lectora.

    El pensamiento en voz alta en relación a las estrategias de comprensión lectora 

Quiero comenzar esta entrada planteando que, cualquier aproximación a la idea del control y supervisión de la comprensión lectora nos describe a un lector que 1:

1.- Es consciente de si está o no comprendiendo lo que lee.

2.-Intencionadamente pone en acción aquellas herramientas de la mente más adecuadas (estrategias), para resolver cualquier problema de comprensión.

     Por lo tanto, la toma de conciencia de la actividad metacognitiva (ser capaz de reflexionar sobre los propios procesos estratégicos para comprender), es un componente esencial del aprendizaje de la comprensión lectora.
     En este sentido, diversos estudios han demostrado que los estudiantes que aprenden a verbalizar sus pensamientos mientras están comprendiendo reflexionando en voz alta, en relación al uso que hacen de las estrategias de acercamiento al significado, obtienen niveles de rendimiento superior en pruebas de comprensión lectora Ghaith y Obeid (2004) 2.

     Reflexionar en voz alta mientras se trata de comprender un texto conlleva que el lector aprenda a detener la lectura periódicamente, juzgue acerca de si el texto lo está comprendiendo o no, y exprese oralmente qué hace (qué estrategia está utilizando) para entender lo que lee.

El docente como modelador

     Es necesario modelar estas funciones de control ejecutivo, dado que se trata de instrumentos esenciales que ayudan a los estudiantes a autorregular la comprensión de lo que leen y cómo leen. Todo docente debería mostrar de un modo explícito a sus alumnos cómo él mismo está construyendo significado, a partir del texto que les lee, dentro de un proceso de instrucción y andamiaje que tenga como objetivo lograr lectores autónomos en el uso de las distintas estrategias lectores que les faciliten la comprensión. Ello nos lleva a situar a la actividad del docente como precursora de tales capacidades cognitivas.

     Es el profesor quien debe modelar tal conducta en el aula. Substancialmente porque, cuando el docente es quien verbaliza sus pensamientos estratégicos para comprender, se acrecientan las posibilidades de que los alumnos capturen el sentido y el significado de los mismos, para descubrir aquellos recursos reflexivos más adecuados que su maestro o maestra está poniendo en juego en una tarea de comprensión de un texto concreto.

     Cuando el docente para la lectura de un fragmento de un texto, y reflexiona en voz alta cuestionándose sobre lo que está leyendo, o planteando una inferencia a partir de lo que ha leído para comprender mejor el texto y comparte su pensamiento con sus alumnos, les está ayudando a descubrir el misterio de qué es comprender. Es triste, pero muchos estudiantes no son conscientes de la actividad mental que conlleva leer. Piensan que la comprensión surge mágicamente de la lectura mecánica del texto.

     Es, por tanto, esencial que el estudiante aprenda que para comprender es necesario despertar la voz de sus mentes, para así poder entablar una activa y continuada conversación con el texto y consigo mismo.

     Al servicio del docente y de los propios estudiantes, esta estrategia de enseñanza crea lectores reflexivos que:

-Entran en contacto con aquellos procesos de pensamiento de lectores expertos como sus maestros, que posibilitan el significado de las estrategias y los pasos a seguir para clarificar, aplicar y reparar el significado perdido.

-Concentran su atención sobre procesos de regulación metacognitiva, más fácilmente asimilables cuando el docente, siguiendo su proceso de reflexión, focaliza el uso particular de cualquier de la estrategia que se trabaje.

     En consecuencia, toda propuesta de desarrollo metacognitivo debe contemplar la necesidad de descubrir a los alumnos un modelo de pensamiento estratégico en acción, durante el proceso de comprensión y autoevaluación de las destrezas lectoras que se pretendan enseñar.

   Ese modelo de pensamiento lo escenifica un lector competente (el docente, u otro alumno) cuando, de un modo intencionado, verbaliza el pensamiento estratégico que observa para comprender el texto, revelando además las decisiones que adopta, en función de los indicadores del texto en que se basa.

     El proceso es bastante simple. El maestro lee en voz alta un libro apropiado, e interrumpe periódicamente su lectura para aclarar el significado de las palabras, hacer predicciones, hacer conexiones personales, preguntarse a sí mismo por aspectos de la lectura, cuestionar al autor, resumir lo que ha leído; y lo que es importante, identificar y manifestar qué estrategias está manejando como herramientas que mejoran su comprensión lectora en ese momento.

Esto supone para el alumnado poder caminar con el pensamiento de otro, de un lector hábil  que les ofrece una muestra del discurrir estratégico a seguir para utilizar y autoevaluar destrezas de comprensión lectora. Al verbalizar sus pensamientos en el proceso de búsqueda del sentido del texto, y en la utilización y valoración de cada una de las estrategias de comprensión lectora, el docente está modelando y transfiriendo al estudiante el control de habilidades importantes para la mejora de su capacidad lectora y, como consecuencia, de su desarrollo intelectual.
Esta no es una actividad para ser utilizada una o dos veces. Su uso frecuente por profesores y alumnos clarifica a estos últimos el pensamiento estratégico asociado a la comprensión lectora.

     El trabajo de modelado de esta conducta autorreguladora se incrementa cuando el docente explica a los alumnos que verbalizar el propio pensamiento es una habilidad que les ayuda a implicarse más en la tarea de comprensión, y también a autocontrolar cómo están comprendiendo. De ese modo, los estudiantes se sienten motivados a poner en voz alta el proceso que siguen para comprender, y para saber si lo están haciendo bien. Por ejemplo, el profesor puede plantear a un alumno concreto las siguiente sugerencias:

“Si yo fuera tú, me diría a mí mismo: ¿estoy relacionando lo que leo con lo que siento, pienso o creo para comprender mejor… ?”; o, alternativamente, ¿estoy releyendo aquellas partes del texto que no comprendo?…

     A continuación, los estudiantes practican en grupos las destrezas aprendidas, mostrando sus reflexiones a sus pares, o al resto de los alumnos de la clase, en actividades específicas de comprensión en las que están aprendiendo a compartir el control sobre el uso estratégico de su pensamiento, para así mejorar su capacidad de comprensión (Calero, 2017).

     Concluimos afirmando que un uso regular de esta estrategia reflexiva da oportunidades a los lectores para elaborar suficiente conocimiento estratégico,  acostumbrándolos a transferirlo a otras situaciones de aprendizaje. En otras palabras, cuando la aplicación de esta estrategia se convierte en rutina en el aula, crece la confianza y la habilidad de los estudiantes para utilizarla de una manera natural e independiente para aprender.

Andrés Calero

  1.  Calero, A. (2017) Comprensión lectora. Estrategias que desarrollan lectores autorregulados. Madrid.
  2. Ghaith, G. & Obeid, H. (2004). Effect of think aloud on literal and higher-order reading comprehension. En Educational Research Quarterly, 27, (3), 49-57.
La estrategia “reflexionar en voz alta” y los procesos estratégicos de comprensión lectora.
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admin
acalero1@gmail.com
4 Comentarios
  • Rosa Mansilla Gallegos
    Publicado a las 03:13h, 14 mayo Responder

    Excelente documento. Es un apoyo para docentes.

    • acalero1
      Publicado a las 13:17h, 14 mayo Responder

      Gracias Rosa! Un saludo.

  • Neus Ramirez
    Publicado a las 22:29h, 25 noviembre Responder

    Entrada muy útil para ver la importancia que tiene el modelado por parte del docente. A más a más creo que los docentes si lo practicamos también nos haremos más conscientes de que realmente aplicamos todas las estrategias que queremos que aprendan nuestros alumnos. Aprendemos junto a ellos también.

    • acalero1
      Publicado a las 22:28h, 28 noviembre Responder

      Así es Neus.
      El modelado de procesos de pensamiento estratégico para comprender no es una actividad a realizar una sola vez por el docente. Se trata de una actividad a llevar a cabo tantas veces como sea necesario, para desvelar a los estudiantes el qué, el cómo y cuándo utilizar dichos procesos estratégicos.

      Saludos Neus

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