Es necesario poseer un umbral de conocimiento de palabras del 95%, para comprender un texto y generar conocimientos
Vygotsky, uno de los más destacados teóricos de la psicología del desarrollo infantil del siglo XX sostenía que el pensamiento no se expresa simplemente en palabras, sino que existe a través de ellas. En tal sentido, el papel crucial del conocimiento de palabras se evidencia en que un bajo nivel de vocabulario se asocia a carencias de conocimiento y pensamiento que aportar a lo que se escucha o se lee y, por tanto, a la comprensión del lenguaje oral o escrito. Entre vocabulario, comprensión lectora y conocimientos se establece una relación de retroalimentación que enriquece la capacidad de aprendizaje del escolar (ver figura).
La relación entre vocabulario y conocimientos se explica porque con el significado de las palabras los escolares elaboran conceptos e ideas, que utilizan para entender y compartir información con los demás. Consecuentemente, cuantas más palabras conozcan, másestructuras de conocimiento almacenarán en su memoria a largo plazo, sobre los temas que los textos narrativos o informativos puedan abordar. A la vez, dichos conocimientos posibilitarán la adquisición de nuevo vocabulario.
Los datos que la investigación aporta sobre la relación entre vocabulario y comprensión lectora indican que es necesario conocer alrededor del 95% de las palabras de un texto para comprenderlo de un modo aceptable (Hu y Nation, 2000
1). Con ese umbral mínimo de conocimiento léxico, los estudiantes pueden deducir el significado de otras palabras desconocidas del texto (Perfetti y Stafura, 20142). De ese modo, un vocabulario amplio posibilita un buen nivel de comprensión lectora y, recíprocamente, un escolar con buen nivel de comprensión lectora expande más fácilmente su vocabulario, bien infiriendo el significado de otras que desconoce por el contexto semántico en el que se encuentren, o bien añadiendo matices semánticos a las que ya conoce superficialmente cuando las encuentra en nuevos contextos orales o de lectura.

En este círculo virtuoso de conocimiento y aprendizaje, el contexto socio económico y cultural familiar en el que el alumnado vive explica su mayor o menor nivel de vocabulario y, como consecuencia, su rendimiento en comprensión lectora. Las pruebas internacionales PIRLS de comprensión lectora que se realizan en el curso cuarto cada cinco años confirman la existencia de diferencias de rendimiento lector, en función del estrato socioeconómico y cultural en el que los estudiantes vivan. En la última celebrada en 2021, aquellos pertenecientes a familias de bajo nivel socioeconómico y cultural obtuvieron 51 puntos menos que quienes vivían en contextos más favorecidos.
A. Calero

Rosa Franco
Publicado a las 16:15h, 17 junioExcelente análisis. Muchas gracias por compartirlo y enseñarnos a pensar y a modificar las prácticas de enseñanza.
admin
Publicado a las 20:31h, 17 junioGracias a ti, por tu interés en el desarrollo lector de los niños y niñas.
A. Calero