Las listas de control, un instrumento de autoevaluación y desarrollo metacognitivo de los lectores

Las listas de control, un instrumento de autoevaluación y desarrollo metacognitivo de los lectores

Sentido de la autoevaluación en comprensión lectora

     Cuando para comprender lo que se lee se instruye al alumnado en el manejo de pensamiento estratégico 1 (realizar predicciones, establecer conexiones, inferencias, autocuestionarse, etc.), la evaluación correspondiente exige que los docentes utilicemos procedimientos e instrumentos que aporten a los estudiantes la retroalimentación  y el conocimiento metacognitivo necesario que estimule en ellos la capacidad de autorreflexión sobre su propio desempeño como lectores y escritores. 

     Y hoy sabemos que, al igual que se enseñan las estrategias de comprensión lectora, las estrategias de autoevaluación son susceptibles de instrucción igualmente, y deben ser un objetivo pedagógico básico en la Educación Primaria para lograr lectores autorregulados con conciencia de que están desarrollando una sensación de autoría sobre el proceso de comprensión lectora que siguen.

¿Qué beneficios reporta la autoevaluación?

     En primer lugar, los alumnos desarrollan conocimiento metacognitivo: a) sobre su propio desempeño como lectores, b) sobre la tarea lectora, y c) sobre las estrategias que progresivamente aprenden a utilizar para comprender.

     En segundo lugar, produce beneficios cognitivos y afectivos. Los lectores acostumbrados a autoevaluarse se acercan a la tarea de comprender el texto con un planteamiento de supervisión y control, que paulatinamente genera en ellos la idea de que la autoevaluación proporciona logros y éxitos en las tareas académicas.

     En tercer lugar y unido a lo anterior, el beneficio cognitivo y afectivo acrecienta su sensación de autoeficacia, un componente axial de la personalidad del lector en construcción que contribuye a la creencia en las propias capacidades para hacer frente a las tareas de comprensión lectora. Aquellos alumnos que carecen de esa sensación dejan de leer, tanto en la escuela como en casa, porque fácilmente llegan a asociar lectura con frustración, fracaso e imposibilidad de control sobre la tarea.

     En cuarto lugar, la autoevaluación recurrente en las aulas potencia la creación de lectores independientes.

¿Qué son las listas de control?

     En esta entrada quiero referirme a las listas de control como herramientas de autorreflexión, y uno de esos instrumentos de autoevaluación que resalta el papel primordial del estudiante y la responsabilidad del docente en el manejo de la evaluación metacognitiva.

     ¿Cuál es el objetivo que se persigue al utilizarlas? A simple vista, son un conjunto de reactivos (proposiciones o preguntas), que requieren de los alumnos reflexión y respuestas. Con su uso, se pretende que los lectores internalicen suficiente pensamiento estratégico que, progresivamente, irá mediando y conformando su estructura cognitiva y su relación con la tarea lectora. En el futuro, y como lectores expertos, acostumbrarán a tener en su mente una especie de lista de autoevaluación imaginaria elaborada tras años de experiencia lectora.

¿Cuándo y cómo enseñar a los lectores a utilizar las listas de control?

     Las listas de control no son fichas a entregar a los alumnos para que las rellenen sin una instrucción previa. Como lectores expertos, los maestros deben modelar su uso. Tampoco son una plantilla por completar al final de la lectura. Deben formar parte de la experiencia de lectura en línea de los alumnos, y construir murales con ellas supone un refuerzo visual importante para el alumnado.

     El modelado previo por parte del profesorado que muestre a los estudiantes el uso de estos instrumentos de autoevaluación es importante. Como un lector experto y leyendo un texto corto frente a sus alumnos en voz alta, el docente detiene la lectura en momentos que ha seleccionado previamente, para plantearse las preguntas que susciten una reflexión oportuna sobre su modo de comprender.

Ejemplos de listas de control

     A continuación, comparto algunos ejemplos de listas de control que he dividido en los tres momentos de lectura: antes, durante y después de la lectura (figuras 1, 2, 3 ,4 y 5). Como complemento a la utilización puntual que los alumnos pueden hacer de estas cinco listas de control, la que se refleja en la figura 6 es un ejemplo de “marcador de páginas”, una auténtica lista de control que puede ser construida por los propios alumnos, para uso personal durante tareas de lectura independiente en el aula, o en casa. Un uso continuado de estas listas de control tiene efectos beneficiosos para el desarrollo de la capacidad de comprensión lectora.

Figura 1. Lista de control “Cuando voy a empezar a leer…”© comprension-lectora.org. Imágenes insertadas con permiso de depositphotos.com

Figura 2. Lista de control “Mientras leo, trato de comprender…”© comprension-lectora.org. Imágenes insertadas con permiso de depositphotos.com

Figura 3. Lista de control: “Al terminar de leer…” © comprension-lectora.org. Imágenes insertadas con permiso de depositphotos.com

Figura 4. Autoevaluación de una lectura que realizo. Imagen tomada de ©Calero, A. (2017). “Comprensión lectora. Estrategias que desarrollan lectores autorregulados”. comprension-lectora.org. Madrid. Imágenes insertadas con permiso de depositphotos.com

Figura 5. Autoevalúo cómo leo para comprender. Imagen tomada de ©Calero, A. (2017). “Comprensión lectora. Estrategias que desarrollan lectores autorregulados”. comprension-lectora.org. Madrid. Imágenes insertadas con permiso de depositphotos.com


Figura 6. Marcador de páginas. Imagen tomada de ©Calero, A. (2017). “Comprensión lectora. Estrategias que desarrollan lectores autorregulados”. comprension-lectora.org. Madrid. Imágenes insertadas con permiso de depositphotos.com

Andrés Calero

Las listas de control, un instrumento de autoevaluación y desarrollo metacognitivo de los lectores
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admin
acalero1@gmail.com
2 Comentarios
  • ROBERTO CARLOS ROJAS
    Publicado a las 22:34h, 05 mayo Responder

    Que calidad, el contenido del libro Comprensión lectora: Estrategias que desarrollan lectores autorregulados. Es una herramienta útil para la enseñanza y el aprendizaje de niñ@s. Abre luces de esperanza con la didáctica que propone, para la investigación contemporánea en relación a los bajos niveles de comprensión lectora en América Latina arrojados en las últimas pruebas PISA Y PIRLS. ¡Magnífica obra actual y teórico-práctica!.

    • admin
      Publicado a las 01:01h, 06 mayo Responder

      Gracias Roberto por tu comentario. Enseñar a leer es básicamente enseñar a comprender, y es necesario que en la escuela los maestros y maestras mostremos a los estudiantes el misterio de la comprensión lectora. En otras palabras, desvelarles qué hacemos nosotros o qué estrategias utilizamos como lectores expertos para comprender un texto mientras se lo leemos.
      Saludos.
      A. Calero

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