El propósito de lectura: una estrategia de comprensión lectora

El propósito de lectura: una estrategia de comprensión lectora

El propósito de lectura y las destrezas de planificación de la compresión lectora 

     Una de las funciones ejecutivas importantes asociadas a la comprensión lectora es la planificación previa de la lectura. Antes de empezar a leer los lectores competentes acostumbran a plantearse un objetivo de lectura o aprendizaje, que se constituye en una respuesta metacognitiva de planificación y motivación extra a su deseo de leerlo y comprenderlo. Plantearse, o no, un propósito o una razón para leer algo afecta y condiciona el nivel de comprensión lectora que los estudiantes puedan lograr. Y lo que es más importante,  a lo largo de la tarea ese propósito les sirve como instrumento de regulación de la comprensión que van construyendo.

     Esa estrategia lectora se construye habituando a los alumnos a autopreguntarse acerca de ¿por qué deseo leer ese libro?, ¿qué quiero aprender?,¿qué me interesa del texto que voy a leer?, y contribuye al desarrollo de conocimiento metacognitivo basado en la toma de decisiones para «planificar» y «controlar» la comprensión que se va construyendo al leer, concretando lo que es importante en el texto, lo que debe ser recordado, y las estrategias que pueden utilizarse para comprenderlo (Calero, 20171).

¿Por qué es importante comenzar a leer con un objetivo?

     Los lectores solemos determinar lo que es importante en un texto apoyándonos en nuestras razones por leerlo, tratando de localizar una información concreta, decidiendo qué parte del mismo no es relevante, y cuál es aquella en la que podemos concentrarnos. Esta conducta lectora aporta autonomía, motivación y mejora el pensamiento estratégico de los lectores.

     Existen evidencias que muestran que los estudiantes que leen con un objetivo de lectura utilizan más pensamiento estratégico y están más motivados. En una investigación en la que se examinó la relación que tenían los conocimientos previos, las estrategias lectoras y los objetivos de lectura con la comprensión de conceptos científicos, Alao & Guthrie (19992) encontraron que, dentro del uso de estrategias lectoras, la lectura que se guía por objetivos justificaba el 34% de la varianza total. 

Sin embargo, los métodos tradicionales de lectura no han contribuido mucho a crear lectores autónomos que decidan leer apoyándose en propósitos personales de lectura. Por el contrario, han generado lectores dependientes del contenido global del texto que se enfrentan a la tarea sin saber por qué o para qué leen, porque habitualmente se ha creído que poco o nada de nuestros pensamientos previos podría influir en la comprensión del texto (Tovani, 20003):

“Aquellos estudiantes que carecen de una razón para leer un texto usualmente pierden interés en lo que están leyendo, y fracasan en la construcción de comprensión lectora. Es difícil recopilar ideas de un texto cuando no sabes por qué lo estás leyendo” (Tovani, 2000:20)

Organizador gráfico para gestionar la elaboración de un propósito de lectura ©Comprension-lectora.org Calero. A. (2017). Comprensión lectora. Estrategias que desarrollan lectores autorregulados.

     Como consecuencia, es importante elaborar diseños de instrucción en comprensión lectora que contemplen el que los lectores valoren la importancia de sus propósitos personales de lectura. Dichos propósitos surgirán de la activación de  sus esquemas de conocimiento, tras un «paseo» previo por las pistas externas e internas de naturaleza textual y no textual de los textos narrativos e informativos que lean. 

      Treinta años después de su publicación, el único marco de instrucción para transferir gradualmente al alumnado la responsabilidad en el manejo de esta, u otras estrategias, es el ideado por Pearson & Gallagher (19834). 

Transferencia gradual de la responsabilidad en el manejo de estrategias de comprensión lectora. ©Comprension-lectora.org Calero. A. (2017). Comprensión lectora. Estrategias que desarrollan lectores autorregulados.

Transferencia gradual al alumnado dominio de estrategias

Transferencia gradual de la responsabilidad en el manejo de estrategias de comprensión lectora. ©Comprension-lectora.org Calero. A. (2017). Comprensión lectora. Estrategias que desarrollan lectores autorregulados.

Veamos un ejemplo de aplicación práctica concretado en la primera fase de este marco de  elaboración de un propósito de lectura, en el que la tarea es responsabilidad y está dirigida por el docente:

  • Explicar al alumnado:
    • qué es un propósito de lectura
    • que beneficios conlleva planteárselo: “saber por qué leo este texto”, “motivarme a buscar la información que deseo”… etc.
    • Cuándo debemos planteárnoslo
  • Mostrar a los estudiantes cómo elaborar un propósito de lectura:
    • Reflexionando en voz alta, realizar una “vista previa” del texto, es decir, un paseo sobre el título, los subtítulos, las ilustraciones, pistas gráficas etc., para deducir sobre qué puede tratar el texto que se va a leer.
    • Estableciendo un propósito de lectura concreto: «saber qué  …..», “conocer qué problemas plantea….”, “descubrir por qué…”…etc.
  • En una actividad de gran-grupo, anotar en la pizarra aquellos propósitos que, voluntariamente, el alumnado plantee.
  • Una vez que se han recogido los propósitos del alumnado, detener la lectura hacia la mitad del texto, para plantear a los estudiantes las siguientes preguntas:-“¿Se va cumpliendo el propósito de lectura que os habéis planteado?” (incluido el propio propósito del docente).-“¿Cambiaríais el propósito de lectura inicial que os planteasteis?”
  • Finalmente, reflexionar juntamente con el alumno sobre tres cuestiones:
    1. Lo que yo sabía antes de leer.
    2. Lo que yo quería aprender.
    3. Lo que he aprendido.

A. Calero 

  1. Calero, A. (2017). Comprensión lectora. Estrategias que desarrollan lectores autorregulados. Comprensión-lectora.org. Madrid
  2. Alao, S. & Guthrie, J.T. (1999). Predicting conceptual understanding with cognitive and motivational variables. En Journal of Educational Research, 92 (4), 243-254
  3. Tovani, C. (2000). I read it, but don´t get it. Stenhouse Publishers Portland, Maine
  4. Pearson, P. D., and M. C. Gallagher. 1983. The instruction of reading comprehension. Contemporary Educational Psychology 8 (3): 317–344
Andrés Calero
acalero1@gmail.com
1 comentario
  • Jose Alfredo Alcocer Rodríguez
    Publicado a las 23:37h, 18 enero Responder

    Excelente reflexión para aquellas personas que aun no entienden el significado de que un libro abierto nos
    transporta a un mundo desconocido.

Escriba su comentario

Pin It on Pinterest

Navegar por este sitio conlleva la aceptación de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar